viernes, 11 de julio de 2014

Me llamo Victoria

A veces pienso en lo gratificante que sería tener un nombre de una sílaba como los chinos, para tener el placer de siempre oirlo completo.

No es que me moleste que me achiquen el nombre, de hecho me gusta cómo suena en diminutivo. Otros se dan a la tarea de decirlo completo, sobre todo los que me lo pusieron. Lo cual está bien, igual suena muy lindo.

A mi me gusta decir que me llamo Victoria, no porque no quiera a mi madre, ni tampoco para evitar recordarles a la niñera de los Padrinos Mágicos. Es simplemente, que me he dado a la tarea de ser mi nombre.

Soy tan popular que tengo marca de pan, cerveza y hasta línea de cosméticos, que para nadie es un secreto. Qué responsabilidad la mía, mantener tanta empresa a flote.

Lo más complicado es estar oyendo que el Barrondo me conquistó, y yo ni lo conozco. Y que equipos completos en la copa del mundo buscan conquistarme, aunque esa no es tan mala idea.

Me encanta mi nombre por lo que representa, y lo único que pido es trabajo duro, para un día no muy lejano finalmente autoconquistarme.

Atentamente,

Victoria.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario