domingo, 18 de enero de 2015

La hora cálida de un día frío

Dos sílabas, cuatro letras, a veces larga y otras corta. Conformada de segundos de tristeza, minutos de alegría, días de euforia y finales siempre tristes. Eso se llama vida, y hoy me regocijo en celebrarla.

Vida, no eres más que el cúmulo de huellas de conocidos, desconocidos, queridos y amados. De aquel que te ignora y aquel que te ayuda. Ese que te hace más fuerte al no creer en ti, y ese que daría cualquier cosa por verte feliz.

Yo te disfruto vida, entre miseria y abundancia, pero nunca triste. No siendo de aquí ni de allá, agradeciendo por cada detalle, y aprendiendo de la magia de cada instante.

Ha sido un camino liviano, cargando de alegrías y un poco de llanto. Pero cada paso bien pegado al suelo, porque sé de donde vengo y anhelo ese momento en el este lista para volar.

Gracias por ese soplo de eso que llamamos vida, en el momento más cálido de un día muy frío. Y poder disfrutar cada 365 días de el calor de su cariño.

Victoria López

miércoles, 7 de enero de 2015

Una Ángel destinado a triunfar

El varón esperado por sus padres. Un niño lleno de vida, que con sus grandes ojos negros, cautivó al mundo un día como hoy.

Travieso y pícaro, como siempre, nos jugó una de sus bromas al intentar nacer en la madrugada. Recuerdo esa aventura en el carro, mientras tu madre fingía una risa nerviosa. Que mujer más valiente, pensé. ¿Quién puede reír y no llorar al enfrentarse a algo dolorosamente nuevo?

Era el segundo simulacro y todos contábamos las horas por verte. Fue todo tan rápido que no supe el momento exacto en que el mundo vio por primera vez a un y ser tan especial como tu. Tan fuerte y a la vez dulce. Tan sereno ante la vida e irreverente ante la injusticia.

Recuerdo la primera vez que te tuve en mis brazos. La vez que te recogimos del hospital y se pinchó la llanta de mi carro. Eras la bolita blanca con pelos más hermosa que había visto en mucho tiempo y estaba tan nerviosa de sostenerte.

Gracias a Dios y a tus padres por permitirme formar parte de tu vida, Ángel luchador. Por enseñarnos como librar tu primera batalla a escasos días de nacer, como David venció a Goliat.

Gracias, por tener a tu madre como la hermana que no me dieron mis padres, y poder contemplar a su lado como conquistas poco a poco el mundo.

Mi único deseo es que sea feliz, no importa con que. Si no te gusta el fútbol y preferís ser boxeador, chef o jardinero. No importa que tan difícil sea alcanzar tus metas, solo tienes que creer en ello y luchar cada día para conseguirlo.

Pero solo quiero que recuerdes que  siempre estaré allí a tu lado, sosteniendo tus manos como en el altar el día de tu bautizo. Porque no sé como ser una buena madrina, sólo sé que te amo inmensamente.

Feliz segundo aniversario de vida Ángel David.

Tía-madrina Vicky

Victoria López