martes, 14 de abril de 2015

Hay amigos y estas vos...

Los hay altos, flacos, gordos, colochos, "quishpinudos". Los hay de paso, de fiesta, por conveniencia y atemporales.  Los hay chinos, canches, sarcos. Negritos, chaparros y otros que se creen europeos. Mezclas de muchas mezclas. Interesados, intelectuales y bien mulas.

Hay amigos de amigos, conocidos, desconocidos y con derecho...  Y estas vos.

Vos, que marcas un presedente en mi vida desde hace 7, siempre siendo tan vos. Mostrándote incorruptible ante este asqueroso sistema, viviendo en tu mundo de fantasía y dejándote de preocupar por cosas tan simples.

Envidio esa creatividad y la forma en como ganas los exámenes sin estudiar, pero sobre todo esa increíble forma de disfrutar la vida, de no tener miedo a los retos.

Un día me dijiste que no dejará de ser sencillita y carismática. Nunca olvido esas palabras, no por echarme flores, si no porque me hacen caer en cuenta que no soy más que el reflejo de lo que personas como vos son conmigo. (No cuenta que te guste jalarme los cachetes 👊)

Sacas lo mejor de mí, al recordarme de donde vengo, al escucharme y hasta cocinarme comida petenera 👌. Dándome el mejor de los abrazos, como muestra de ese afecto sincero que persiste a pesar que nuestras vidas tomen rumbos distintos. Al aguantar mis épocas de épocas, malos humores y hasta los personajes de compañía que no vale la pena ni mencionar.

Gracias por tu compañía, desde los tiempos en que estaba aprendiendo a manejar, cuando era una niña malcriada. Por tu apoyo en mis proyectos, ahora que me pinta mejor la vida. Por tu hermandad que sobrepasa la distancia física y por esa milla más cerca del Creador, que logras con tu servicio y reflejas con tus acciones.

Hoy te haces más viejo y aunque te va a tocar correr el tren mi negro, quiero que sepas que te admiro, te bendigo y te quiero. Y seguiré allí a tu lado hasta que nuestros hijos (los tuyos y los míos) se peleen por ir en la ventana del bus en las excursiones a San Pancho, en donde iremos a visitar a esa hermosa familia que tenés, y a quienes te debes.

Te amo hermanito.

Atte. Cachetitos

Victoria López

lunes, 6 de abril de 2015

Te inventaré...

Me mostré transparente, luego de estar envuelta en mil sábanas de prejuicio y desconfianza. Esas sutiles pupilas dilatadas ante mi desbarate de ternura, y esas manos que prefieren tocar mi cabello. Una boca con imán en mis párpados, y oídos que no se cansan de escuchar la misma historia una y otra vez.

Esas manos que se enorgullecen en tomar las mías y pasearse juntas ante miradas ajenas. Esos brazos fuertes por  cargar las penas de la vida, piel tostada como indicio de trabajo duro. Esa paciencia inexplicable, ese amor desbordante. Nunca se es demasiado sencillo.

Esa manera de ser, reír y llorar. Soñar de noche conmigo y de día contigo. Saber que mi lugar en ti, es más profundo de la necesidad vana de llenar un vacío, y la obsesión por tener compañía.

Esa certeza de encontrarte en mí y yo en ti, como parte de una desición que se alimenta de madurez.

No sé donde estas, aún no te conozco. Solo sé que ansío ese momento en que por fin pueda ponerle nombre a estas empalagosas letras. Porque sé que existes, y si no existes te inventaré...

Victoria

domingo, 5 de abril de 2015

¿Qué se siente ganar?

Te voy a dar la primicia, el gusto de enterarte por mí, que me considero una digna perdedora de este juego.

No me retiré antes de tiempo, a pesar de la evidencia de juego sucio, de trampa. En cambio, moví las pocas piezas que mi gastada intuición me dictaba. Considerando tu dudosa estrategia, haciéndome un poco la tonta. Algunas veces tomando ventaja al ser espejo de tus movimientos. Otras, quedándome atrás, distraída por partidas más interesantes, pero nunca dejándo de ser una dura contrincante.

Tú , un habilidoso ingenuo a conveniencia, finalmente ganaste, pero me dejaste una gran lección. Vale la pena gastar el tiempo en estos juegos, si el amargo sabor de la derrota, pinta la Victoria de nuevo comenzar.

Gracias por dejarme jugar.

Victoria López