Ella aceptó su barriga de "chelero", llegando a la conclusión que su gran tamaño se debía a que albergaba un gran corazón.
domingo, 22 de junio de 2014
Un auténtico sí
Ella aceptó su barriga de "chelero", llegando a la conclusión que su gran tamaño se debía a que albergaba un gran corazón.
lunes, 16 de junio de 2014
Señor sonrisa
Tengo tres días buscando la inspiración para escribirle algo lindo a mi padre en su día, y he llegado a la conclusión que no existen las palabras adecuadas para expresar tan fuerte sentimiento.
Y es que al pensar en el hombre que me ha hecho la mitad o quizá tres cuartos de lo que soy, se me vienen a la mente los mas exquisitos recuerdos de mi infancia y adolecencia, y me reconforta saber que nuestra historia continua.
Hay mucho que contar, pero comenzaré por ese 18 de enero de 1991, cuando lo conocí. Esperaban un lindo varón, pero ¡oh sorpresa!, resultó ser una "hembrita", cómo dicen en el pueblo. Me encanta escuchar esa historia, y mas cuando dice que bastó con verme a los ojos para enamorarse de mi. Yo también lo hice, y aunque no recuerde ese momento con exactitud, el sentimiento que me inunda hoy, 23 años después, explica la conexión de aquel día.
Y es que no existe un hombre de naturaleza completamente humana a quién yo pueda amar como a él. Por quién yo sienta esa inexplicable paz de solo escuchar desde lejos el ruido de la colección de llaves que cuelgan de su cintura, y anuncian su llegada. O ese abrazo fuerte que siempre dura lo justo. Ni mucho, ni muy poco. O ese roze de su barba de "talibán", y su mejilla siempre húmeda por tanto trabajar.
No sé a ciencia cierta cuantos en este mundo crean en mi, pero él lo hace, a veces demasiado. Pero me encanta. Me encanta que me recuerda lo buena que soy, y lo hasta lo presuma con los demás . Quizá para algunos no sea nada, pero para mi lo es todo.
Me ha enseñado a ser una soñadora empedernida, y a volar tan alto sin despegar los pies del suelo. Me ha enseñado a decir gracias por todo y a todos, como símbolo de la inmensa humildad que lo distingue.
Me encanta observar como tiene esa facilidad de caerle bien a todo el mundo, y estoy segura que si no fuera mi padre y un día o conociera, igual lo querría. Porque es imposible no apreciar una sonrisa sincera recién salida del alma, junto a una broma, a veces mala, pero siempre con la mejor intención.
Suena el teléfono. Una llamada para mí.
-Buenas noches, casa de la familia López, contestó.
Y cómo si no fuera suficiente vergüenza para mí, luego lo escucho decir.
- De "pashte quién pa' preguntash".
Y esa es una, de muchas...
Tu humor, tu sonrisa y esa extraordinaria forma de ver la vida me inspiran Papito. Me encanta hablar contigo del futuro y saber que siempre te tendré. Físicamente los años que Dios quiera, pero en lo mas profundo de mi corazón no habrá nada ni nadie que pueda arrancarte jamás.
Me encanta caminar junto a ti y tomar tu mano, cómo lo que siempre seré: Tu niña. Esa niña que confía ciegamente en ti, y piensa y nunca lo ha dudado, que tú, con todos tus defectos y virtudes, eres simplemente: El mejor papá del mundo.
Te amo.
Ana Victoria López
jueves, 12 de junio de 2014
La no anunciada crónica de una muerte
martes, 10 de junio de 2014
Treinta y un millones 536 mil...
- ¿Quién de los que trabaja, quiere decirme cuanto gana? dijo, con autoridad.
Quién se atrevió a responder lo hizo no estando muy seguro si era buena idea hacerlo.
- ¿Cuánto de eso ahorras?, preguntó el sabio nuevamente.
Sin hacer mucho alarde de la respuesta del valiente, prosiguió con su discurso, pues su intención iba mas allá que darle tanto valor al dinero.
Ese día lucía diferente. El hombre que por años se había escondido en su papel de sabio, hoy quería demostrar lo que en verdad era: un amigo.
Sus ojos negros, grandes y expresivos, ese día decían algo que nunca habían dicho antes. Su voz fuerte y autoritaria se había transformado en el mas dulce sonido de un buen consejo. Su rostro áspero se había enternecido y revelaba desde ya, el hombre estaba listo.
Pasaron seis meses para que yo comprendiera esa extraña pero gratificante sensación de aquel día, pero pasaré toda una vida agradeciendo tener la oportunidad de haber conocido a aquel hombre, quien aún no estando presente, sigue enseñándome tanto.
Hizo unas operaciones en su calculadora, que de seguro había hecho ya muchas veces. Lo corroboró. Subió su rostro con la misma suave mirada y nos dijo a los presentes:
En este nuevo año tienen 31 millones 536 mil oportunidades para ser felices. Para sonreír y disfrutar lo bueno de la vida.
Han pasado después de tu partida 31 millones 536 mil oportunidades, y cada una es un segundo para extrañarte y recordarte. Pero el tenerte presente me hace seguir tu consejo, tu ejemplo y ser un poquito de todo lo que fuiste.
Muchas gracias hombre sabio.
Victoria López
jueves, 5 de junio de 2014
Manuelito
- Manuelito, respondió con una expresión enternecedoramente triste.
Calladita se miraba mas bonita...
Siempre me ha gustado escribir, me gusta sumergirme por un momento en ese océano en dónde la "casaca" fluye en mí, y aunque después intente escribir sobre lo mismo, las ideas siempre me resultan distintas. Sin embargo, he de confesar que soy mejor escuchando que hablando, y leyendo que escribiendo. Y esto no porque no crea que sea buena, pues después de cinco años estudiando el ego se me ha elevado un poco, si no porque pienso que para hablar o escribir sobre algo se debe saber lo suficiente sobre ello.
Me molesta de sobremanera ver cómo muchos opinan por medio de lo que todos conocen como redes sociales, que en realidad son medios de comunicación masiva de corto o largo alcance, de temas sociales, políticos y no pueden faltar los deportivos. Dichos comentarios van con tan poco atino y con la escusa que los desafortunados que los siguen tienen que aguantarse a leer sus obstinados pensamientos, que no resultan ser mas que el reflejo de ignorancia e inmadurez.
No puedo generalizar, y menos si usted lector se siente aludido, pues he tenido el placer de leer hermosas líneas dedicadas a la familia, a un ser querido que ya no está, y hasta de parejitas de traidos que parecen comunicarse mejor por estas plataformas sociales en dónde todos los leen, que en persona.
Sé que me falta muchísimo por aprender, prueba de ello es que soy un desastre en un jueguito de preguntas de cultura general que está de moda, pero de eso se trata la vida de abrirse a aprender y saber enseñar.
Es por ello que con la creación de este blog decido romper el silencio plasmando y compartiendo ideas de esta humilde servidora, con mucho respeto y cariño para quienes gasten un poquito de su valioso tiempo al leerme.
Ana Victoria López