lunes, 4 de agosto de 2014

Buenas tardes, Señor ermitaño.

Todo el mundo debería de estudiar comunicación.

Y no hablo específicamente de la apasionante carrera profesional que yo escogí. Si no al hecho de saber cómo expresar tus ideas y pensamientos.

La comunicación, como base de las relaciones sociales, tiene la función de humanizarte. Si no existiera, simplemente no existiera nada. No habría evolución, ni tecnología. Ni siquiera familia, pues los galanes no tendrían como “cantinearse” a las patojas.

El término es más sencillo que lo que representa, y aunque se da de manera natural, no quiere decir que siempre cumpla su función. No es qué, si no cómo se dice. Cómo te expresas, y cuál es tu intención al hacerlo. 

Y ojo, porque la mejor  forma de comunicar es la acción. Muchos se jactan de ser muy sinceros y decir lo que piensan. Pero es mejor hacer lo que se dice. Pensar en lo implican tus palabras y ponerte siempre del lado de quien recibe tu mensaje.

Seamos auténticos, sin pasar sobre los demás, al final del día todos estamos tejidos con el mismo hilo, venimos de dónde mismo, y nos iremos al mismo lugar.

Somos como una unidad mercadológica y nos vendemos constantemente. Por lo que estudiar comunicación, no es más que cuidar lo que proyectas para conseguir buenas relaciones humanas para el presente y el futuro. Y con ello disfrutar más de la vida en sociedad, a menos que seas un ermitaño.


Victoria López.

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